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jueves, 16 de octubre de 2014

Chew Vol. 5: Major league de John Layman y Rob Guillory.



Ficha:

- Guión: John Layman.
- Dibujo: Rob Guillory.
- Edición original: Publicado por Image en la serie regular Chew número 21 a 25.
- Edición española: Publicado en octubre de 2012 por Planeta deAgostini en un tomo en tapa blanda, 120 páginas, 12´95€.


Opinión:

Quinto tomo de Chew, la que seguramente sea la serie más disparatada e imprevisible de todas las que sigo. Con esta entrega se completa el segundo año de publicación original y a pesar de ello la calidad no baja un ápice.

La historia, como suele ser habitual en la serie, se va dividiendo en varios frentes y cada personaje actúa de manera más o menos independiente. Por un lado tenemos a Tony y su compañero Colby que son enviados a nuevos destinos. La suerte es muy dispar para ambos. Tony acaba secuestrado por un grupo de chalados obsesionados con el baseball mientras que Colby se acuesta con su nueva jefa. Por otro lado conocemos nuevos datos sobre la Olive, la hija de Tony, que seguro darán mucho juego en próximas historias.

Chew tiene todos los elementos para ser un cómic imprescindible. La historia avanza a buen ritmo y en ningún momento dejan de pasar cosas. Las revelaciones son continuas y los finales de capítulo suelen tener buenos cliffhangers. Los personajes tienen muchísimo carisma. Las situaciones cómicas y trágicas se van alternando continuamente, podemos tener una escena graciosa y al volver la página encontrarnos algo completamente desagradable. En resumen Chew es una sorpresa continua.

El dibujo de Rob Guillory es más o menos el de anteriores entregas. El autor dio con la tecla adecuada al comienzo de la serie y ha intentado añadir nuevos elementos que completen su trabajo. Guillory sigue forzando al máximo la caricatura dándonos unos personajes muy expresivos que muestran sus sentimientos con toda claridad. A esto habría que añadir los cada vez más detallados escenarios y fondos, así como las ropas de los personajes. Como ya os digo el dibujante sigue con las pautas que le han dado resultado y va añadiendo los detalles justos para perfeccionarlo. Chew cuenta con una historia genial pero sin el arte de Guillory sería una serie tan genial.

El cuarto tomo me dejó algo frío pero en este la cosa remonta y volvemos al nivel acostumbrado en la serie. Es cierto que la sorpresa inicial se ha perdido en parte pero aún así los autores saben sacar todo el potencial a sus personajes y dan una historia de calidad, llena de momentos divertidos. Si estáis cansados de los supers de toda la vida y queréis probar algo diferente Chew es vuestro cómic.