Búsqueda personalizada

miércoles, 28 de abril de 2010

Yo soy Iron Man.

Con esta frase acababa la primera película protagonizada por el Hombre de Hierro. Por detrás nos quedaban un buen montón de escenas de acción, frases molonas y una de las mejores adaptaciones de un personaje de cómic a la gran pantalla. Robert Downey Jr daba vida a un Tony Stark chulo, bebedor y mujeriego, que vivía despreocupado, protegido por su dinero y poder, de toda responsabilidad del uso de las armas que su empresa fabrica. Pero según va avanzando el metraje nos damos cuenta de que Stark tiene algo (poco, pero algo) de sentido común y se da cuenta que es responsable de la muerte y destrucción provocada por sus productos.


Creo que esta evolución del personaje, el ver como se da cuenta de las repercusiones de sus acciones y como intenta enmendar sus errores, es el gran acierto de la cinta a nivel argumental. Stark sigue siendo el mismo, prueba de ello es su frase final, pero intenta arreglar las cosas. El papel le vino perfecto a Robert Downey Jr, que se vio acompañado de otros grandes actores como Jeff Bridgets o Gwyneth Paltrow. Todos ellos hacen un gran trabajo dando credibilidad a las escenas menos superhéroicas.

Las escenas de acción estaban muy conseguidas. No solo a nivel técnico, sino que el propio aspecto de Iron Man era muy creible. A lo largo de sus enfrentamientos veíamos como la armadura se le iba desconchando y llenando de suciedad. Las peleas, en especial la última, eran espectaculares y llenas de acción. Una verdadera gozada para la vista.


En definitiva la primera parte de Iron Man era una película echa con respeto hacia el cómic, que supo captar toda la esencia del personaje y trasladarlo a la pantalla. Llena de guiños para los lectores veteranos pero perfecta para los que desconozcan al Iron Man de los cómics. Para mi, junto al Batman de Nolan, X-men de Singer y Hellboy de Guillermo del Toro, la mejor adaptación de un cómic a la gran pantalla.

En apenas un par de días se estrena la secuela de esta alucinante superproducción. Repite la mayor parte del equipo original y además se incorporan nuevos personajes como la Viuda Negra o Máquina de Guerra. La película tiene pinta de explotar todas las virtudes de la primera parte al máximo y ofrecer un espectáculo de pura diversión. Todo ello amenizado con la imprescindible banda sonora de AC/DC. Uno de los exitazos de este año.