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martes, 21 de abril de 2015

Constantine: temporada uno.

Hace poco me acabe de ver la serie de Constantine que por desgracia poco tiene que ver con uno de mis cómics favoritos de la línea Vertigo. Se conserva algo de la esencia del personaje, el tono general de las historias y algunos guiños pero por lo demás pocos son los puntos en común con el cómic.


La serie va de menos a más. Los primeros capítulos son independientes y vemos como Constantine va solucionando el caso de turno. De fondo se van sugiriendo diferentes tramas secundarias algunas de las cuales van cuajando en los últimos capítulos. Los realizadores no se han comido mucho la cabeza y la verdad es que la serie tiene la estructura típica en ese sentido. Una pena que la serie pare en el capítulo trece ya que la historia se estaba poniendo muy interesante. La idea era continuar la temporada con más capítulos pero por la discreta acogida de los episodios iniciales la productora desecho esta idea.

Los temas tratados en la serie son los habituales de Constantine. Tenemos posesiones, apariciones fantasmales, algún demonio y magos aficionados que se meten en serios problemas. De manera secundaria conocemos datos del pasado de Constantine y de lo que ocurrió en Newcastle pero por desgracia no se aclara mucho y queda muy en el aire. Supongo que en capítulos posteriores, si los hay, se tratará todo esto más en profundidad.


 
Uno de los puntos más cuestionados de la serie es que el personaje no fuma o la falta de tacos y sexo típica del cómic. Respecto a lo del tabaco decir que si que fuma, es más según van pasando los episodios cada vez se le ve fumar más. Respecto a lo otro completamente de acuerdo, pero hay que tener en cuenta que la serie se llama Constantine, no Hellblazer. Tenemos a una serie muy en la línea de la colección actual del personaje.

El propio John Constantine es mucho más sociable y amable que el que conocemos de la serie Vertigo. Entiendo que para los realizadores de la serie y para el público puede ser más fácil de asimilar esta versión del personaje pero para los lectores de toda la vida del comic puede ser insuficiente. Si recordáis Hellblazer, la mayoría de las veces Constantine se salva gracias a su ingenio, labia o alguna treta de última hora, llegando incluso a sacrificar a alguno de sus aliados. En la serie de televisión va con una maleta llena de trastos que le ayudan a salir del paso casi siempre. Es más fácil empatizar con este Constantine que con el bastardo manipulador de los cómics clásicos. Queda algo de esta esencia pero muy poco.


El resto de personajes cumplen con su cometido. Constantine va acompañado en casi todos los capítulos por alguno de sus ayudantes. Algo bastante chorras pero como decía antes sirve para que el protagonista sea más sociable y caiga mejor al público. De ellos la mejor es la chica, Zed, que da lugar a escenas bastante buenas con el protagonista. También sale un tipo gigantesco e inmortal que responde al nombre de Chas pero nada que ver con el colega de Constantine en los cómics.
 
El capítulo que más me ha gustado es el que adapta la historia Hunger, aparecida en el primer número de Hellblazer. Un capítulo muy entretenido y que coge la idea directamente del cómic. También me ha gustado la historia que transcurre en México y que se desarrolla en dos episodios. Ya os digo que la serie no esta mal del todo, que la cosa va mejorando con el paso de los capítulos y que termina resultando bastante entretenida.


Aún esta en el aire si la serie volverá con una segunda temporada. Ha tenido un pase muy discreto por televisión y no ha calado en el público. Sinceramente es una pena que con todo el material que hay, con las geniales historias que salieron en Hellblazer y con el personaje tan bueno que es Constantine la serie de televisión se haya quedado en un mero entretenimiento cuando podría haber sido algo genial. Se que esto es casi imposible, pero al menos espero que hagan una segunda temporada siguiendo la línea ascendente de esta primera y pulan los errores.