Búsqueda personalizada

viernes, 13 de marzo de 2015

Juegos de guerra de John Badham.

En esta entrega de La peli del 13 recupero una vez más una película de los ochenta y que con el paso de los años se me había quedado en el tintero. Afortunadamente hace unos años se me ocurrió esta sección con la que recordar o ver por primera vez clásicos del cine. Para este mes la elegida es Juegos de guerra de 1983. Una película que ya en esa época planteaba los problemas de los hacker junto con la omnipresente Guerra Fría.


Historia:

David Lightman nunca ha mostrado especial interés en las materias del colegio y tiene serios problemas para aprobar todas las asignaturas. No obstante es un gran informático y con ayuda de su ordenador y de la línea de teléfono consigue meterse en los ordenadores de la escuela y cambiar sus notas, así como las de su amiga Jennifer.

Una tarde David recibe la visita de su amiga y le enseña sus avances en informática y como es capaz de entrar en cualquier ordenador. De esta manera consigue comprar un nuevo ordenador o unos billetes para irse de viaje a Paris. La cosa no queda ahí, David se consigue entrar en los ordenadores secretos del NORAD y empezar un terrorífico juego de guerra que puede acabar con gran parte de la vida en el planeta.

Lo que en un principio es un juego de ordenador rápidamente se convierte en algo mucho más serio. El ejército interviene  y David y Jennifer deberán escapar de ellos e intentar contactar con el creador del programa para detener el juego antes de que se desate la Tercera Guerra Mundial entre EE.UU y la URSS.

Equipo:

Juegos de guerra fue dirigida por el inglés John Badham. Este director comenzó su carrera dirigiendo película para televisión pero a finales de los años 70 le llego su gran oportunidad con Fiebre del sábado noche. Esta cinta lanzo al estrellato a Travolta pero también hizo que Badham alcanzara cierto renombre como director. Ya en los ochenta dirigió las otras dos películas más famosas de su filmografía, Juegos de guerra y Cortocircuito, que además son dos de los films más populares de esa década. Ultimamente ha dirigido muchos episodios para series de televisión como Héroes, Las vegas o Sobrenatural entre otras.


Mathew Broderick fue el encargado de dar vida a David Lightman en la que sería su tercera película y a la larga una de las más importantes de su carrera. Hay que reconocer que Broderick no ha parado de trabajar en todos estos años pero sin duda con este comienzo apuntaba mucho más alto de lo que finalmente ha llegado. Entre sus papeles más destacados esta el de doblar a Simba en El rey león (que según acabo de leer ha llegado a haber hasta dos secuelas), el científico de la horrible adaptación de Godzilla perpetrada por Roland Emmerich o la adaptación al cine del inspector Gadget. Poca cosa la verdad.

Casi lo mismo se podría decir de Ally Sheedy, en los ochenta despunto con Juegos de guerra y poco después con Cortocircuito donde repitió con John Badham como director. Después de esto su carrera no llegó a despegar nunca y la hemos podido ver en papeles secundarios en varias series de televisión.


Echando un vistazo a los créditos nos encontramos también con algunos nombre conocidos como Michael Madsen o John Spencer. A principios de los ochenta aún no habían hecho gran cosa pero con los años si que se han convertido en rostros más o menos conocidos del cine.

Una escena:

La verdad es que la película tiene muy buen ritmo y casi no deja ningún momento para la relajación del espectador. Pasados los primeros compases los dos chavales protagonistas se hacen con el control de la cinta y van despertando la curiosidad sobre lo que hacen con los ordenadores.


La escena que más me ha gustado es la última, cuando esta a punto de estallar la guerra contra la URSS y consiguen que el ordenador “comprenda” que no en una guerra no hay vencedores. Es curioso como un frio ordenador consigue llegar a esta conclusión tras miles de simulaciones y los humanos, a día de hoy, parece que aún no lo comprendemos. Una lástima.

Banda sonora:

La banda sonora fue compuesta por Arthur B. Rubinstein y la verdad es que no tiene nada especial. Enfatiza los momentos y acompaña bien a la historia y poco más. Su compositor tiene una dilatada carrera como compositor, casi siempre de películas de bajo presupuesto destinadas directamente a la venta o su pase por televisión. 

Hombre VS Máquina:

La idea de que los ordenadores adquieran inteligencia avanzada y terminen por darse cuenta de que no necesitan a los humanos ha rondado por el cine desde siempre. El ejemplo más claro es la saga Terminator, cuya primera entrega se estreno en 1984 un año después de Juegos de guerra. En el clásico de James Cameron el superordenador Skynet tomaba conciencia de su poder e iniciaba una guerra contra los humanos.


Siguiendo con esta idea de la guerra entre humanos y máquinas los hermanos Wachowski nos trajeron Matrix en los años 90. Una gran película de acción y ciencia ficción que nos enseñaba también un futuro arrasado por la guerra en el que los humanos plantan cara como pueden a los ordenadores. Una historia no del todo original, cogía muchas ideas de Terminator o el cómic Los invisibles, pero que supuso una revolución visual.

En otros casos tenemos robots que por culpa de su programación se vuelven contra sus amos. Pongamos como ejemplo la primera entrega de Alien donde el sintético (o persona artificial) interpretado por Ian Holm ponía en serios apuros a Ripley hasta el punto de tener una fuerte lucha contra ella por el control de la nave.

También en el espacio tenemos al siniestro Hal 9000 de la película 2001, Odisea en el espacio. Aquel siniestro ordenador controlaba todos los parámetros de la nave y poco a poco va tomando conciencia de ello e intenta acabar con la vida de la tripulación.


Por último citar Ultron, el enemigo principal de los Vengadores en la película que se estrena el mes que viene. Una prueba de que los robots en el cine no están pasados de moda y que pueden ser los enemigos perfectos para todo tipo de personajes.

Anecdotario:

- El director contratado inicialmente fue Martin Brest pero fue despedido después de doce días de rodaje después de varias discusiones con los productores. A pesar de ello algunas de las escenas que rodó fueron usadas en el montaje final.


- La película costo 12 millones de dólares y recaudó casi 70 convirtiéndose en la quinta película más taquillera de 1983.

- En 2008 se estreno directamente en DVD la secuela titulada War Games: the dead code y que por lo visto es bastante mala. Ese mismo año también se puso a la venta en DVD una edición especial 25 aniversario de la película original.

- Coincidiendo con su estreno salió un videojuego que adaptaba más o menos la película. A finales de los noventa sacaron también otro juego para la Playstation uno que tomaba como base este film. Estaba bastante bien pero poco o nada tenía que ver con la historia original.

- Juegos de guerra es una de esas películas ochenteras que son carne de remake. De momento hay rumores de que algún estudio se ha interesado pero no hay nada confirmado.

Opinión:

Me imagino que en 1983 cuando se estreno la película la gente debió de pensar que todo lo planteado era ciencia ficción. La idea de máquinas y ordenadores inteligentes que poco a poco sustituyeran al ser humano era algo imposible. Lo mismo que el pensar que con un ordenador y la línea de teléfono se podría entrar en instalaciones secretas. El tiempo ha confirmado que todo esto, con matices, se ha convertido en una realidad.

No había visto nunca Juegos de guerra. Había oído algo y conocía el juego que sacaron para Playstation a finales de los 90 pero nunca había visto la película. Me ha sorprendido por todas estas ideas que comentaba antes. Como lo que hace treinta años eran solo fantasías y locuras de una película a día de hoy es una realidad palpable. Es por ello que a pesar del tiempo transcurrido desde su estreno la película sigue siendo muy divertida y disfrutable.