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viernes, 26 de febrero de 2010

Hombre lobo con Anthony Hopkins y Benicio Del Toro.

Ficha técnica:

Director: Joe Johnston
Intérpretes: Benicio Del Toro, Emily Blunt, Anthony Hopkins, Hugo Weaving, Geraldine Chaplin
Título en VO: The Wolfman País: USA Año: 2010.
Fecha de estreno: 12-02-2010 Duración: 100 min.
Género: Terror Música: Danny Elfman


Historia:

En un pequeño pueblo de Inglaterra están ocurriendo una serie de horribles asesinatos. Lawrence Talbot recibe una carta informándole de que su hermano ha desaparecido en las cercanías de este pueblo y decide ir a investigar su paradero.

Opinión:

El hombre lobo es uno de los grandes monstruos de la universal que, junto a Drácula, Frankestein y la momia, llevan asustando al público desde hace casi un siglo. En este caso tenemos una nueva versión de la película de los años 30 protagonizada por Lon Chaney que no aporta novedades sustanciales y se dedica a básicamente actualizar los efectos especiales.


El hombre lobo se muestra impresionante y, como era de espera, sus escenas son de lo mejor de toda la película. Se han combinado técnicas tradicionales de maquillaje con efectos especiales generados por ordenador y el resultado es simplemente espectacular. Esto hace que tengamos un monstruo algo más humano, pero no por ello menos brutal. Los creadores no han reparado a la hora de sangre y nos dejan un buen festival de amputaciones y destripamientos durante el metraje. No obstante al ser casi todas las escenas de noche no se hace especialmente desagradable ni explícito.

El elenco de actores elegido es otro de los puntos fuertes de la película. Benicio del Toro interpreta al desdichado hombre lobo, que va viendo como se convierte en un monstruo en las noches de luna llena y acaba con todo el que se cruza. Anthony Hopkins por su parte interpreta al padre del personaje de Benicio del Toro. Como suele ser habitual en este actor hace un trabajo brillante e inquietante, dando vida a uno de los personajes más llamativos del film. El trío protagonista lo cierra Hugo Weaving que encarna al inspector encargado de resolver la ola de crímenes. El protagonismo femenino recae sobre Emily Blunt, pero tiene un papel muy secundario y tópico, aunque en la parte final adquiere algo más de importancia.


La historia es más o menos la que todos conocemos, sin ninguna sorpresa o giro de guión inesperado. Las situaciones son muy tópicas y predecibles, no es difícil imaginar por donde va a ir la trama después de los primeros 20 minutos. La cinta esta sustentada por el magnífico elenco de actores y por el carisma de su monstruoso protagonista. Una lástima que no se trabajase un poco más la trama por que tenía los ingredientes necesarios para ser algo grande.

Esta nueva versión de la historia clásica del hombre lobo esta entretenida pero resulta bastante prescindible. Si queréis ver algo de este personaje probad con Un Hombre lobo americano en Londres, esta muchísimo mejor.

1 comentario:

Nemo Nadir dijo...

El problema con The Wolfman es que todo es absolutamente predecible, posiblemente porque nos cuenta una historia ya archiconocida. La única manera que tiene de redimirse su director es cómo contarla. Pero a pesar de la excelente fotografía y cuidada ambientación, tampoco consigue nada fuera de lo común, y uno no puede evitar el hacer comparaciones con las mucho más originales Un Hombre Lobo Americano en Londres, En Compañía de Lobos y el primer Aullidos.

No entraré en el presupuesto de los efectos especiales ni en la calidad de las transformaciones, con un monstruo que intenta replicar a conciencia la apariencia del original de Chaney. El mayor defecto de esta película está en la sosa historia que cuenta y en la rutinaria forma en que está contada, a pesar de su estimable recreación de las películas de terror gótico de los años 20 con toques que recuerdan también al cine de la Hammer.

The Wolfman no es más que una película entretenida, de las de sábado por la tarde, que casi acaba pareciendo una producción de Paul Naschy y poco más. Pero para los que les vayan la inquietud gótica y las interpretaciones afectadas, exageradas, casi desquiciadas, que intentan abundar en el sombrío ambiente, vale.