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jueves, 26 de junio de 2014

Los Soprano, temporada 2.

La primera temporada de la serie nos presentaba a la familia Soprano y como se encargaban de controlar los bajos fondos de Nueva Jersey. Las disputas entre ellos, el escape de la policía eran algunos de los puntos clave de la serie. Pero de eso ya habíamos visto en otras historias. El punto fuerte de esta serie era ver la vida cotidiana de los mafiosos, el día a día de la familia. Algo que ya nos había mostrado El padrino y que en Los Soprano se amplió y actualizó. La segunda temporada sigue con estos parámetros, sigue moldeando a los personajes a la vez que su historia va creciendo.


En esta segunda temporada aparecen algunos personajes nuevos. Uno de ellos es Janice, la hermana de Tony, que le dará algunos quebraderos de cabeza. Su personalidad es completamente opuesta  y es curioso ver como trata con la madre o los hijos de Tony. La otra incorporación destacada es la de Richie, un antiguo socio que ahora pretende recuperar lo que es suyo. Los choques y discusiones con Tony son frecuentes y la cosa se complicara cuando comience a salir con Janice y planeen casarse.

Al acabar la temporada anterior Tony había dejados parada sus sesiones de terapia y ahora, con algunas dificultades iniciales, vuelve a retomarlas. Estas escenas son uno de los puntos claves de la serie ya que Tony puede mostrarse como realmente es y vemos lo que piensa de verdad o lo que le preocupa. La relación con la doctora es peculiar y seguro que sigue dando de si en el futuro. Por otro lado tenemos vemos también como afecta a la doctora tratar a un paciente como Tony y como ella misma necesita terapia.

Todos los actores hacen un trabajo sobresaliente. James Gandolfini se sale de nuevo en su interpretación de Tony y me reafirmo al decir que es el único actor capaz de estar al nivel de Marlon Brando en El padrino. Genial en todos los sentidos. En conjunto es un reparto muy coral y, quitando Tony, los demás personajes no sobresalen mucho unos sobre otros. Cada uno tiene su momento de gloria. A los actores habituales se les añaden un par de secundarios interesantes como pueden ser Robert Patrick (el T1000 de Terminator 2) y Jon Favreau (director y actor de Iron Man).


Uno de los grandes aciertos de los Soprano es la sensación de cotidiano que rodea a toda la trama. Son situaciones que no están en la vida de cualquiera pero son tratadas con total naturalidad. Los negocios de Tony son una parte de su vida como lo son su familia y amigos. Todos estos elementos se van mezclando unos con otros y de esta manera va construyéndose la trama. Los Soprano no es la típica serie que se mueve a base de giros de guión o grandes revelaciones, más bien todo lo contrario. Es una historia que se va construyendo poco a poco y ello hace que quieras saber más. Lo que no quita que tengamos muertes inesperadas, que también hay algunas.

Me encantan Los Sopranos. La primera temporada me dejo un gran sabor de boca y esta segunda no ha hecho si no confirmarlo. Es una serie bien planteada, con un desarrollo de personajes envidiable y con un elenco de actores de auténtico lujo. En breve me pongo con la tercera temporada.